El Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030 tiene como objetivo ampliar el acceso y concluir estudios de educación superior bajo principios de inclusión y equidad. Se fundamenta en el artículo 1 de la Constitución y busca crear un sistema educativo más articulado y eficiente. Además, se menciona la importancia de un financiamiento sostenible para garantizar el derecho a la educación superior, lo que implica un compromiso gubernamental a largo plazo con la educación.
Resumen
Se publicó el Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030, que establece objetivos y estrategias para mejorar el acceso y la calidad de la educación superior en México.
Texto completo
PROGRAMA Nacional de Educación Superior 2026-2030. PROGRAMA NACIONAL DE EDUCACIÓN SUPERIOR 2026 - 2030 1. Índice
1. Índice 2. Señalamiento del origen de los recursos del Programa 3. Siglas y acrónimos 4. Fundamento normativo 5. Diagnóstico de la situación actual y visión de largo plazo 6. Instituciones de educación superior abiertas y para toda la vida: hacia un nuevo modelo de educación superior mexicano 7. Objetivos 7.1 Relevancia del objetivo 1: Ampliar el acceso y la conclusión de los estudios de tipo superior, bajo principios de inclusión y equidad, con enfoque de justicia social y territorial. 7.2 Relevancia del objetivo 2: Consolidar un Sistema Nacional de Educación Superior articulado, eficiente e innovador, sustentado en una gobernanza democrática orientada a la mejora continua, el reconocimiento de saberes y el desarrollo regional y nacional. 7.3 Relevancia del objetivo 3: Garantizar una educación superior integral que atienda el bienestar y éxito estudiantil, fortalezca la labor docente e impulse la sostenibilidad, la justicia social, la cultura de paz y el deporte en la comunidad universitaria. 7.4 Relevancia del objetivo 4: Establecer procesos articulados para la generación y aplicación del conocimiento, investigación científica, humanidades, innovación y desarrollo tecnológico en las instituciones de educación superior para contribuir a la solución de problemáticas locales y nacionales con impacto social. 7.5 Relevancia del objetivo 5: Impulsar una política nacional de educación superior abierta y para toda la vida, que fortalezca las oportunidades de formación continua, innovadora, flexible y pertinente para la población. 7.6 Relevancia del objetivo 6: Promover una política de financiamiento sostenible y eficiente que optimice el uso de los recursos aprobados para garantizar el cumplimiento del derecho humano a la educación superior, y contribuya a fortalecer las capacidades científicas, tecnológicas e innovadoras del país. 7.7 Vinculación de los objetivos del Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030 8. Estrategias y líneas de acción 9. Indicadores y metas 10. Lista de dependencias y entidades participantes en el Programa 2. Señalamiento del origen de los recursos del Programa
La totalidad de las acciones que se consideran en el Programa, incluyendo aquellas correspondientes a sus objetivos, estrategias y líneas de acción, así como las labores de coordinación interinstitucional para la instrumentación de dichas acciones, el seguimiento, reporte y rendición de cuentas de las mismas, se realizarán con cargo a los recursos aprobados a los ejecutores de gasto participantes en el Programa, en el Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal respectivo. 3. Siglas y acrónimos
ANUIES: Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior CCENP: Congreso Consultivo de las Escuelas Normales Públicas COEPES: Comisiones Estatales para la Planeación de la Educación Superior CONACES: Consejo Nacional para la Coordinación de la Educación Superior CONAEN: Consejo Nacional de Autoridades de Educación Normal CPEUM: Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos DGAIR: Dirección General de Acreditación, Incorporación y Revalidación ECOES: Espacio Común de Educación Superior ENIGH: Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares ENOE: Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo ES: Educación Superior IA: Inteligencia Artificial IES: Instituciones de Educación Superior FAM: Fondo de Aportaciones Múltiples LGE: Ley General de Educación LGES: Ley General de Educación Superior MNC: Marco Nacional de Cualificaciones OCDE: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos PEF: Presupuesto de Egresos de la Federación PND 2025-2030: Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 PNEAES: Política Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior PRONES 2026-2030 o Programa: Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030 RENOES: Registro Nacional de Opciones para Educación Superior SEAES: Sistema de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior SECIHTI: Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación SEP: Secretaría de Educación Pública SES: Subsecretaría de Educación Superior SIIES: Sistema Integrado de Información de la Educación Superior SNAATCA: Sistema Nacional de Asignación, Acumulación y Transferencia de Créditos Académicos SNES: Sistema Nacional de Educación Superior SNIC-CA: Sistema Nacional de Información Científica de Ciencia Abierta STEM: Acrónimo de los términos en inglés: Science, Technology, Engineering and Mathematics (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) TBC: Tasa Bruta de Cobertura TICCAD: Tecnologías de la Información, Comunicación, Conocimiento y Aprendizaje Digital TSU : Técnico Superior Universitario UBBJ: Universidades para el Bienestar Benito Juárez García UI: Universidades Interculturales UnADM: Universidad Abierta y a Distancia de México UNESCO: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UPN: Universidad Pedagógica Nacional UNRC: Universidad Nacional Rosario Castellanos 4. Fundamento normativo
El Programa Nacional de Educación Superior (PRONES) 2026 - 2030 se fundamenta en el artículo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), el cual establece que todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que la propia Constitución establece. Además, el artículo en cita, en su párrafo tercero, dispone que todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. El PRONES también se fundamenta en el artículo 3o. constitucional, que reconoce el derecho de toda persona a recibir una educación gratuita, incluyente, equitativa e integral, que promueva el desarrollo del pensamiento crítico. De manera específica, el artículo 56 de la Ley General de Educación Superior (LGES) establece la responsabilidad de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de elaborar, con base en la Ley de Planeación, el Plan Nacional de Desarrollo (PND 2025-2030 y el Programa Sectorial de Educación (PSE 2025-2030), un programa nacional que oriente el desarrollo del Sistema de Educación Superior mediante objetivos, políticas, estrategias, líneas de acción y metas globales. Este Programa debe reconocer los diferentes niveles de desarrollo de las instituciones, actualizarse cada cinco años, incluir una visión de largo plazo y formar parte de la programación estratégica del Sistema Educativo Nacional. La elaboración del PRONES 2026-2030 se apega a lo dispuesto en la Ley General de Educación (LGE), la LGES, la Ley de Planeación y demás disposiciones normativas aplicables. Asimismo, ha considerado las propuestas formuladas en el seno del Consejo Nacional para la Coordinación de la Educación Superior (CONACES), las Comisiones Estatales para la Planeación de la Educación Superior (COEPES) y las instancias de vinculación, consulta y participación social. La SEP, por conducto de la Subsecretaría de Educación Superior (SES), es la instancia responsable de coordinar la integración, publicación, ejecución, seguimiento y rendición de cuentas del PRONES 2026-2030, en cumplimiento de sus atribuciones legales. 5. Diagnóstico de la situación actual y visión de largo plazo
Contexto Global El PRONES 2026-2030 parte de un contexto internacional caracterizado por profundas transformaciones que están redefiniendo las condiciones del desarrollo humano, la cohesión social y la sostenibilidad del planeta. A escala global, es posible observar una acelerada reconfiguración geopolítica, producto del debilitamiento del multilateralismo tradicional, la intensificación de tensiones entre potencias y la emergencia de nuevas formas de regionalismo económico, tecnológico y político. Estas dinámicas se expresan en fenómenos como la relocalización industrial, la reconfiguración de las cadenas globales de valor y el cambio en los flujos de movilidad académica internacional, tanto de estudiantes como de investigadores e investigadoras, impulsadas por nuevas barreras políticas y administrativas, así como por la aparición de nuevos polos de generación de conocimiento e innovación tecnológica. En este contexto, la educación superior enfrenta un doble mandato. Por un lado, debe responder a las demandas de productividad, innovación y competitividad de los mercados globales del conocimiento. Por otro, debe reafirmarse como un bien público social, un derecho humano universal y un pilar fundamental para la construcción de sociedades más justas, democráticas e incluyentes. Esta doble función ha sido reconocida ampliamente en distintos foros multilaterales, entre ellos las Conferencias Mundiales de Educación Superior convocadas por la UNESCO (1) . Si bien la cobertura a nivel global ha crecido de forma sostenida en las últimas décadas, el ritmo de crecimiento ha presentado importantes diferencias entre regiones. En América Latina y el Caribe, por ejemplo, la media regional de cobertura se sitúa en alrededor del 59 %, mientras que en el conjunto de países miembros de la OCDE alcanza 79 % (2) . Aunque las comparaciones internacionales deben interpretarse con cautela, ofrecen un referente útil para dimensionar la importancia de fortalecer y diversificar las oportunidades educativas en todas las regiones, con el fin de asegurar que la educación superior cumpla plenamente su función como motor de desarrollo humano, cohesión social y prosperidad. El acelerado avance de la tecnología y la digitalización representa una oportunidad estratégica para avanzar en la democratización de la educación superior, ampliar la cobertura, flexibilizar trayectorias formativas y diversificar los perfiles estudiantiles mediante modalidades no escolarizadas, mixtas y duales, lo que permite optimizar el uso de los espacios educativos. No obstante, estos avances tecnológicos también plantean importantes desafíos, como la rápida obsolescencia del conocimiento y la transformación constante de los mercados laborales. De acuerdo con el informe El Futuro del Trabajo 2025 (3) , seis de cada 10 personas deberán pasar por procesos de reaprendizaje y recapacitación en los próximos cinco años, debido al rápido cambio en las habilidades técnicas y transversales requeridas por el mundo laboral. Sin duda, la irrupción de tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA) están modificando de manera radical los procesos de enseñanza, aprendizaje, evaluación y certificación de saberes. Ante la vertiginosa evolución del conocimiento y del mercado laboral, la educación superior debe consolidarse como un pilar del aprendizaje a lo largo de la vida, ofreciendo programas de actualización y recapacitación, y formando en el estudiantado cualificaciones esenciales para el futuro: habilidades Science, Technology, Engineering and Mathematics (STEM), por sus siglas en inglés, el pensamiento crítico y creatividad, la resolución de problemas complejos, la alfabetización digital, la inteligencia socioemocional y la adaptabilidad. En un entorno saturado de información, polarización e incertidumbre, las Instituciones de Educación Superior (IES) también deben consolidarse como referentes éticos y científicos, generar conocimiento para el desarrollo local y nacional, y ser capaces de formar una ciudadanía global con pensamiento analítico, capacidades colaborativas y responsabilidad social para enfrentar los grandes desafíos de la humanidad. La innovación educativa, entendida como un proceso continuo de transformación de los modelos pedagógicos, los entornos de aprendizaje y la gobernanza institucional, es una condición indispensable para preservar la relevancia, legitimidad y pertinencia social de las IES. En este contexto, el Sistema Nacional de Educación Superior (SNES) está llamado a fortalecer su misión histórica: ampliar las oportunidades educativas para todas las personas, sin distinción de origen social, económico o cultural; ofrecer una formación integral y pertinente a las necesidades productivas y sociales; generar conocimiento que impulse el desarrollo local y nacional; y contribuir a reducir las desigualdades territoriales. Todo ello desde una perspectiva humanista, igualitaria, equitativa y comprometida con el bienestar de la población a lo largo de toda la vida. El Sistema Nacional de Educación Superior en México México atraviesa una profunda reconfiguración de su modelo de desarrollo. Este proceso guiado por los principios del Humanismo Mexicano coloca en el centro a las personas, la justicia territorial, la soberanía en sectores estratégicos, la universalización de los derechos sociales y la transformación de las instituciones públicas. Bajo este paradigma, el Estado reafirma su papel como garante de derechos y articulador de políticas públicas para hacerlos realidad. De conformidad con el artículo 3, segundo párrafo, de la LGES, la educación superior se imparte después del tipo educativo medio superior e integra los niveles de técnico superior universitario o profesional asociado u otros equivalentes, licenciatura, especialidad, maestría y doctorado, así como la educación universitaria, tecnológica, normal y la formación docente. Por su alcance y relevancia, este tipo educativo constituye un componente estratégico para el desarrollo nacional. La expansión reciente de la matrícula confirma una creciente demanda social por la educación superior. En menos de dos décadas, la matrícula se duplicó: pasó de 2.5 millones de estudiantes en el ciclo 2005-2006 a 5.5 millones en 2024- 2025 (4) . Este avance se logró, en gran medida, gracias a la consolidación de una estructura institucional amplia y diversa, que hoy constituye una de las principales fortalezas del SNES. En el ciclo 2024-2025, el país registró 4,533 (5) IES, integradas por 7,363 escuelas y atendidas por 469,811 docentes (6) . De ellas, 1,004 son públicas y concentran el 61.9 % de la matrícula nacional, mientras que 3,529 son particulares, que atienden el 38.1 % restante (ver cuadro 1). Cuadro 1 . Matrícula de educación superior por tipo de institución, ciclo escolar 2024-2025
Tipo de institución
Número de
IES
Matrícula
Total
Profesional
Posgrado
Nacional
4,533
5,519,791
5,041,409
478,382
Total Públicas
1,004
3,417,960
3,255,221
162,739
Universidades Públicas Federales (7) 14 (8)
723,808
671,711
52,097
Universidades Públicas Estatales 35
1,361,231
1,289,584
71,647
Universidades Públicas Estatales de Apoyo Solidario 24
73,755
71,695
2,060
Universidades Interculturales 18
26,557
26,197
360
Tecnológico Nacional de México 250
573,976
567,645
6,331
Universidades Tecnológicas y Politécnicas 190
348,413
346,370
2,043
Normales Públicas 249
116,589
114,114
2,475
Centros Públicos de Investigación 29
4,523
352
4,171
Otras instituciones Públicas 195
189,108
167,553
21,555
Total Particulares
3,529
2,101,831
1,786,188
315,643
Fuente: Estimaciones de la SES con base en: SEP, DGPPyEE, formato 911 del tipo educativo superior, ciclo escolar 2024-2025. La diversidad institucional del sistema permite ofrecer modelos educativos acordes con las necesidades regionales y las trayectorias del estudiantado, favoreciendo avances hacia una mayor equidad. En este marco, el fortalecimiento de las Universidades Interculturales (UI), así como la expansión de las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García (UBBJ) y de la Universidad Nacional Rosario Castellanos (UNRC), han ampliado la oferta educativa en regiones previamente desatendidas, contribuyendo a reducir brechas históricas de desigualdad territorial. En cuanto a la composición por sexo de la matrícula estudiantil de nivel superior, el 53.9 % son mujeres y el 46.1 % son hombres (9) . En términos generales, desde el ciclo escolar 2017-2018, el número de mujeres inscritas ha superado de manera sostenida al de hombres (ver gráfica 1). Gráfica 1. Distribución de la matrícula de educación superior por sexo, ciclos escolares 2014-2015 a 2024-2025.
Nota: Índice de Paridad de Género (IPG) se calcula como el cociente del número de mujeres por el número de varones matriculados. La paridad se representa con el valor 1, mientras que un número entre 0 y 1 indica una sobrerrepresentación de los hombres y un valor superior a 1 indica una sobrerrepresentación de las mujeres. Fuente: Estimaciones de la SES con base en: SEP, DGPPyEE, formato 911 del tipo educativo superior, ciclos escolares 2014-2015 a 2024- 2025. Respecto a la diversificación de trayectorias académicas, 91.3 % del alumnado está inscrito en programas de nivel profesional Técnico Superior Universitario (TSU) y licenciaturas en sus distintas modalidades) y 8.7 % cursa est udios de posgrado (especialidad, maestría y doctorado). La distribución por tipo de institución muestra patrones diferenciados: en el nivel profesional, 64.6 % del estudiantado asiste a IES públicas y 35.4 % a particulares; en el posgrado, 66.0 % se concentra en instituciones particulares y 34.0 % en públicas ( 10 ) . El avance del SNES se enmarca en un cambio constitucional de gran relevancia. La reforma del 15 de mayo de 2019 a los artículos 3o., 31 y 73 de la CPEUM, reconoció la educación superior como un derecho humano y sentó las bases para su transformación bajo los principios de dignidad, universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consonancia con los tratados internacionales suscritos por México, el Artículo 9 de la LGES estableció los fines estratégicos de la educación superior a corto, mediano y largo plazo, entre los que destacan: § Contribuir a garantizar el derecho a la educación establecido en el artículo 3o. constitucional, así como el aprendizaje integral del estudiantado. § Formar profesionales con visión científica, tecnológica, innovadora, humanista e internacional, con sólida preparación en sus disciplinas, pensamiento crítico y creativo, conciencia ética y compromiso con la sociedad y el desarrollo de México. § Promover la actualización y el aprendizaje a lo largo de la vida para fortalecer el ejercicio profesional, el desarrollo personal y el bienestar social. § Fomentar los conocimientos y habilidades digitales como herramienta para cerrar la brecha digital en la enseñanza. § Ampliar las oportunidades de inclusión social y educativa para coadyuvar al bienestar de la población. § Desarrollar las habilidades de las personas que cursen educación superior para facilitar su incorporación a los sectores social, productivo y laboral. § Impulsar la investigación científica y humanística, el desarrollo tecnológico, el arte, la cultura, el deporte y la educación física, en los ámbitos internacional, nacional, regional, estatal, municipal y comunitario. En este contexto, la educación superior se reafirma como un pilar para el bienestar de la ciudadanía y la prosperidad compartida, prioridad del Segundo Piso de la Cuarta Transformación. Sin embargo, persisten desafíos que deben reconocerse y atenderse para fortalecer el sistema nacional. Las transformaciones sociales, económicas y productivas en curso exigen una lectura crítica, autocrítica y propositiva que permita identificar tanto los retos estructurales como las capacidades estratégicas ya acumuladas. Principales desafíos del SNES Ampliar el acceso y la conclusión de los estudios de tipo superior, bajo principios de inclusión y equidad, con enfoque de justicia social y territorial. A cceso y cobertura en la educación superior México mantiene una cobertura limitada en educación superior. Para el ciclo escolar 2024-2025, la tasa bruta de cobertura (TBC) alcanzó 45.1 %, apenas 1.3 puntos porcentuales más que el ciclo anterior (11) . Alcanzar la meta de cobertura del 55 % establecida en el PND 2025-2030 - que requiere crear más de un millón de nuevos espacios - constituye un desafío mayor. Adicionalmente, persisten importantes disparidades territoriales. Mientras entidades como la Ciudad de México, Sinaloa, Nuevo León, Puebla y Coahuila superan el 50 % de cobertura, estados como Guerrero, Oaxaca y Chiapas no alcanzan el 30 % (ver gráfica 2). Esta variabilidad refleja retos significativos en planeación territorial, infraestructura y oferta educativa, que dificultan avanzar de manera equilibrada en todo el país. Gráfica 2. TBC de educación superior por entidad federativa, ciclo escolar 2024-2025
Nota: La cobertura mayor al 100 % en la CDMX se debe a las siguientes razones: 1) Un tercio (33.8 %) de los estudiantes de escuelas en la Ciudad de México reside en otra entidad; 2) El numerador de la TBC de educación superior incluye estudiantes de todas las edades, menores de 18 y mayores de 22 años; y 3) El numerador y el denominador provienen de fuentes de información distintas. Fuente: Estimaciones SES con base en: SEP, DGPPyEE, Estadística 911 inicio de cursos de educación superior, ciclo escolar 2024-2025 y CONAPO Proyecciones de Población, 2023. A estas dificultades se suman factores socioeconómicos que condicionan de manera decisiva el acceso a la educación superior. Las y los estudiantes provenientes del primer decil de ingresos representan solo 4.4 % de la matrícula, lo que refleja la persistencia de desventajas acumuladas que limitan su continuidad educativa. La evolución de la cobertura entre los sectores de menores ingresos confirma esta tendencia: aunque la participación de estudiantes de los cuatro primeros deciles ha aumentado de manera sostenida en las últimas tres décadas, su ritmo de crecimiento sigue siendo lento (ver gráfica 3). Gráfica 3. Cobertura de los cuatro primeros deciles, 1994 a 2024 (porcentaje)
Fuente: Estimaciones de la SES con base en: SEP, DGPPyEE, formato 911 del tipo educativo superior En 2024, la población atendible (12) - jóvenes de 18 a 22 años - ascendía a 11,188,802 personas (13) . Según la ENIGH 2024, 24.8 % había concluido el bachillerato, pero no cursaba educación superior ( 14 ) , lo que representa un potencial inmediato de 2.77 millones de jóvenes. Sin embargo, 77.5 % de ellos enfrenta barreras para asistir a la escuela, principalmente por formar parte de la población económicamente activa. En conjunto, estos factores evidencian la necesidad de fortalecer las políticas orientadas a garantizar un acceso más amplio, equitativo y territorialmente equilibrado, en concordancia con los principios constitucionales del derecho a la educación superior. Inclusión social y equidad educativa Uno de los desafíos centrales del sistema nacional es su capacidad para garantizar la continuidad de trayectorias académicas exitosas. No basta con ampliar el acceso; es indispensable asegurar la permanencia, el bienestar, el egreso y éxito estudiantil. En el nivel profesional, modalidad escolarizada, tres de cada 10 jóvenes abandonan sus estudios durante el primer año. En la última década, más de tres millones de estudiantes interrumpieron su formación profesional (ver gráfica 4) lo que representa una gran pérdida tanto para el sistema educativo como para el desarrollo económico y social del país. Gráfica 4. Evolución de la tasa de abandono y número de estudiantes que abandonan la educación profesional, modalidad
escolarizada, ciclo escolar 2013-2014 a 2023-2024
Nota: El abandono escolar se obtiene comparando la matrícula del ciclo n+1 con el ciclo n, restándole al primero el nuevo ingreso y al segundo los egresados. La diferencia con los matriculados al inicio del ciclo n, es el abandono total. Fuente: Estimaciones SES con base en: SEP, DGPPyEE, Estadística 911 inicio de cursos de educación superior, ciclos escolares 2013- 2014 a 2023-2024. Las barreras van más allá del esfuerzo académico, están también relacionadas con factores socioemocionales, económicos, vocacionales, pedagógicos, y con la eficiencia de las instituciones para integrar y acompañar a su estudiantado. Superar estos obstáculos requiere fortalecer los sistemas de alerta temprana, el acompañamiento académico personalizado, la flexibilización de las trayectorias académicas, el acceso a apoyos psicosociales, becas, y una orientación vocacional continua. Asimismo, es fundamental revisar y flexibilizar los planes de estudio para hacerlos más pertinentes, accesibles y adecuados a la diversidad de contextos del estudiantado. Del mismo modo, se debe impulsar su desarrollo integral mediante actividades culturales, deportivas y de participación estudiantil que promuevan la salud física, el bienestar emocional, el sentido de comunidad y el fortalecimiento de habilidades socioemocionales. Consolidar un Sistema Nacional de Educación Superior articulado, eficiente e innovador, sustentado en una gobernanza democrática orientada a la mejora continua, el reconocimiento de saberes y el desarrollo regional y nacional. Gobernanza y gestión del SNES Desde el ámbito normativo, la promulgación de la LGES sentó las bases para un sistema más articulado, con una gobernanza democrática y en corresponsabilidad con los distintos niveles de gobierno y actores del sector. La creación del CONACES y el fortalecimiento de las COEPES, en colaboración de la ANUIES, contribuyen a una planeación colaborativa y sensible a las problemáticas de cada región, así como a los sectores estratégicos definidos en la política pública nacional y en el PND 2025-2030. Si bien la publicación de los Lineamientos Generales del Marco Nacional de Cualificaciones y del SNAATCA representa un avance significativo, es necesario impulsar su implementación para consolidar un auténtico Espacio Común de Educación Superior (ECOES). Esto permitirá ampliar y flexibilizar las alternativas educativas para las y los jóvenes, fortalecer la articulación institucional y facilitar la movilidad académica, la portabilidad de créditos y el reconocimiento integral de saberes, tanto formales como no formales e incluso informales (15) . En materia de evaluación y mejora continua de los servicios educativos, se registran avances relevantes derivados de la nueva política nacional que incorpora procesos de autoevaluación. La proporción de IES públicas que evalúan sus funciones sustantivas aumentó de 43.5 % a 45.5 % entre 2022 - 2023 y 2023 - 2024. Destacan las Universidades Públicas Estatales, que incrementaron su participación de 91.4 % a 97.1 %, así como el subsistema tecnológico, que pasó de 47.9 % a 52.6 %. En el ámbito estatal, Campeche, Yucatán, Chihuahua y San Luis Potosí superaron el 50 % de participación, mientras que Aguascalientes, Guerrero, Oaxaca y Querétaro reportaron menos del 35 % (16) . No obstante, es indispensable avanzar en la consolidación del SEAES como un ecosistema integral, sistemático y participativo, que permita generar diagnósticos del SNES y de la gestión institucional de las IES. Este sistema deberá articular procesos de autoevaluación, evaluaciones y acreditaciones externas nacionales e internacionales, así como metas e indicadores pertinentes, orientados a fortalecer la formación integral de las y los jóvenes. Garantizar una educación superior integral que atienda el bienestar y éxito estudiantil, fortalezca la labor docente e impulse la sostenibilidad, la justicia social, la cultura de paz y el deporte en la comunidad universitaria. Diversificación y pertinencia de la oferta educativa Uno de los principales desafíos del SNES es la alta concentración de la matrícula en un número limitado de programas y áreas del conocimiento. En el ciclo escolar 2024-2025, únicamente 10 carreras de nivel profesional reunieron al 45.7 % de la matrícula nacional (ver cuadro 2). Cuadro 2 . Programas educativos de nivel profesional con mayor matrícula, ciclo escolar 2024-2025
Carreras
Matrícula
Porcentaje
Derecho 383,683
7.6 %
Administración de empresas 275,297
5.5 %
Ingeniería industrial 250,099
5.0 %
Psicología 236,354
4.7 %
Contabilidad y fiscalización 236,091
4.7 %
Negocios y comercio 187,155
3.7 %
Desarrollo de software 186,050
3.7 %
Enfermería general y obstetricia 185,215
3.7 %
Electrónica, automatización y aplicaciones de la mecánica eléctrica 183,763
3.6 %
Medicina general 177,763
3.5 %
Total
2,301,470
45.7 %
Fuente: Estimaciones SES con base en: SEP, DGPPyEE, Estadística 911 tipo educativo superior, ciclo escolar 2024-2025. La concentración de la matrícula en unos cuantos programas ha limitado el crecimiento de áreas fundamentales. En los últimos años, la matrícula en artes y humanidades - como música, sociología, filosofía e historia - se ha mantenido prácticamente estancada, al pasar de 3.8 % del total en 2018 (179,116 estudiantes) a apenas 4.4 % en 2024 (241,796 estudiantes) (17) . El panorama es aún más crítico en disciplinas clave de las ciencias básicas, como biología, matemáticas, química y física. En 2018, estas áreas representaban 3.8 % de la matrícula del SNES; para 2024, su participación cayó a 2.6 % (18) . Estas tendencias no solo reducen la diversidad académica, sino que también debilitan la formación de capacidades científicas, analíticas y estratégicas indispensables para el desarrollo incluyente y sostenible del país. Asimismo, aunque las mujeres constituyen la mayoría de la matrícula en educación superior, persiste una marcada concentración en campos tradicionalmente asociados a roles de género. Los datos muestran que ellas predominan en áreas como educación, administración y ciencias sociales, mientras que los hombres se concentran en ingeniería, manufactura y construcción (ver cuadro 3). Esta distribución reproduce estereotipos culturales que vinculan determinadas profesiones con un género específico, limitando las decisiones vocacionales y las oportunidades de formación y empleo. Cuadro 3. Matrícula de educación superior por nivel y campo amplio de formación académica, según sexo, ciclo escolar
2024-2025
Áreas del conocimiento
Matrícula
Total
Sexo
Hombres
Mujeres
Total 5,519,791
2,531,177
2,988,614
01 Educación 538,389
134,830
403,559
02 Artes y humanidades 241,796
96,166
145,630
03 Ciencias sociales y derecho 974,906
376,062
598,844
04 Administración y negocios 1,210,553
518,881
691,672
05 Ciencias naturales, matemáticas y estadística 145,355
72,796
72,559
06 Tecnologías de la información y la comunicación 329,340
248,732
80,608
07 Ingeniería, manufactura y construcción 1,014,839
687,005
327,834
08 Agronomía y veterinaria 141,897
77,944
63,953
09 Ciencias de la salud 745,363
233,788
511,575
10 Servicios 177,353
84,973
92,380
Fuente: Estimaciones de la SES con base en: SEP, Formato 911 de educación superior ciclo escolar 2024-2025 Frente a este escenario, es fundamental replantear y fortalecer los mecanismos de orientación vocacional y profesional desde la educación básica y media superior, con especial énfasis en impulsar la participación de las estudiantes mujeres en programas STEM. Las y los jóvenes deben contar con información clara, pertinente y actualizada sobre las distintas áreas del conocimiento, en particular aquellas con alto potencial de desarrollo económico, científico, tecnológico, social y cultural. También, es esencial asegurar una formación humanista, ética y democrática en todos los programas educativos y en todas las IES, como componente básico de una educación integral orientada a formar una ciudadanía crítica, creativa y comprometida con el bienestar social y ambiental. Personal académico El sistema de educación superior en México cuenta con más de 469 mil docentes, de los cuales 45.6 % son mujeres y 54.4 % hombres (19) . Del total, 53.4 % labora en instituciones públicas y 46.6 % en instituciones particulares. No obstante, más de 70 % del personal académico se encuentra contratado por asignatura. En las IES públicas, esta modalidad alcanza 59 % (ver cuadro 4), lo que limita de manera significativa su participación en funciones sustantivas como la investigación, la vinculación, la tutoría, la formación continua y la innovación educativa. Cuadro 4. Número de docentes de educación superior por nivel educativo, según tiempo de dedicación, ciclo escolar 2024-
2025
Nivel educativo
Total
Tiempo completo
Horas o asignatura
Total
469,811
106,098
332,297
TSU
6,341
757
5,351
Licenciatura
177,989
20,517
147,806
Especialidad
13,912
1,922
11,273
Maestría
183,352
37,649
128,736
Doctorado
88,217
45,253
39,131
Público
251,046
87,919
147,881
TSU
5,158
647
4,307
Licenciatura
84,721
14,910
63,968
Especialidad
7,958
1,422
6,159
Maestría
93,293
30,796
56,278
Doctorado
59,916
40,144
17,169
Particular
218,765
18,179
184,416
TSU
1,183
110
1,044
Licenciatura
93,268
5,607
83,838
Especialidad
5,954
500
5,114
Maestría
90,059
6,853
72,458
Doctorado
28,301
5,109
21,962
Fuente: Estimaciones de SES con base en SEP DGPPyEE, Formato 911 de educación superior, ciclo escolar 2024-2025
En términos del desarrollo profesional docente, en 2024, 24,806 profesores de tiempo completo contaron con el reconocimiento de perfil deseable (20) , es decir, que cumplen satisfactoriamente las actividades de docencia, investigación, tutoría y gestión académica, esto representa que sólo el 28.2 % de los profesores de dicha categoría han obtenido el reconocimiento de estas funciones. Ante este escenario, es indispensable fortalecer los programas de profesionalización académica mediante estrategias estructurales que garanticen formación continua, reconocimiento de trayectorias y mejores condiciones laborales, así como planes de retiro sostenibles que consoliden un cuerpo académico sólido sin comprometer la estabilidad financiera institucional. Asimismo, debe recuperarse la noción original del docente por asignatura como un profesional que imparte algunas clases en complemento a su actividad principal, y no un esquema que sustituya la figura del profesor de tiempo completo. Establecer procesos articulados para la generación y aplicación del conocimiento, investigación científica, humanidades, innovación y desarrollo tecnológico en las instituciones de educación superior para contribuir a la solución de problemáticas locales y nacionales con impacto social. Ciencia, tecnología e innovación El fortalecimiento del posgrado es clave para impulsar la generación de conocimiento con impacto social, promover el desarrollo científico y la innovación tecnológica en el país. Sin embargo, en el ciclo 2024-2025 solo 8.7 % del estudiantado de educación superior cursaba posgrado y apenas 1.3 % realizaba estudios de doctorado. Además, solo 11 % de la matrícula estaba en áreas STEM (21) . Este acceso limitado se refleja en marcadas asimetrías entre entidades federativas (ver gráfica 5), lo que contribuye a una distribución desigual de capacidades científicas y tecnológicas en el territorio nacional. Gráfica 5. Matrícula de nivel posgrado por entidad federativa, ciclo escolar 2024-2025
Fuente: Estimaciones SES con base en: SEP, DGPPyEE, Estadística 911 inicio de cursos de educación superior, ciclo escolar 2024-2025 . La capacidad de investigación también es limitada y heterogénea. De las 4,637 IES que operaron en 2023 - 2024, únicamente 20.7 % realizó actividades de investigación, con diferencias sustantivas entre tipos de sostenimiento: 47.8 % en instituciones públicas frente a 12.2 % en particulares. En vinculación, aunque la participación es mayor, persisten desigualdades: 37.2 % de las IES reportó proyectos, con mayor presencia en el sector público (53.6 %) que en el privado (32.1 %) (22) . Si bien existen múltiples iniciativas de colaboración, aún se requieren mecanismos más sólidos que fortalezcan las alianzas con gobiernos locales, organizaciones sociales y comunidades, especialmente en regiones donde el impacto territorial depende de una articulación más estrecha entre instituciones y actores locales. Para atender esta situación, y en coordinación con la SECIHTI, es fundamental consolidar vínculos y alianzas estratégicas entre las IES y los sectores público, social y privado, así como con instituciones académicas nacionales e internacionales. Esta colaboración intersectorial es clave para diseñar currículos pertinentes y más atractivos de posgrado, fomentar la innovación, facilitar la transferencia tecnológica y asegurar que la formación responda a las necesidades del desarrollo sostenible, fortaleciendo las capacidades científicas y tecnológicas en todo el país. Impulsar una política nacional de educación superior abierta y para toda la vida, que fortalezca las oportunidades de formación continua, innovadora, flexible y pertinente para la población. Educación superior en modalidades no escolarizada y mixta Avanzar hacia una cobertura de 55 % en educación superior, meta establecida en el PND 2025 - 2030, requiere una transformación profunda de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Ello requiere diversificar las modalidades de acceso, potenciar el uso pedagógico de tecnologías digitales e IA y garantizar estándares académicos que promuevan el pensamiento crítico y el bienestar estudiantil. Las modalidades no escolarizada, mixta y dual, así como los denominados modelos híbridos, constituyen una vía estratégica para ampliar el acceso al conocimiento y fortalecer el desarrollo de habilidades para el trabajo y la ciudadanía. En México, como en otras partes del mundo, la matrícula en estas modalidades crece de forma sostenida, aunque con marcadas diferencias entre sectores. En las instituciones particulares, la proporción de estudiantes de nivel profesional en modalidad no escolarizada pasó de 12.1 % en 2009-2010 a 40.0 % en 2024-2025 (23) , mientras que en las públicas aumentó de 6.8 % a 15.1 % en el mismo periodo (ver gráfica 6). Gráfica 6. Porcentaje de matrícula profesional no escolarizada en IES públicas y particulares, ciclos escolares 2009-2010 a
2024-2025
Fuente: Estimaciones SES con base en: SEP, DGPPyEE, Estadística 911 inicio de cursos de educación superior, ciclos escolares 2009- 2010 a 2024-2025. La necesidad de transitar hacia una oferta educativa más flexible y abierta se hace evidente al analizar las condiciones de la población joven. Según datos de la ENOE 2025, 706,773 personas de 18 años no buscan empleo, aunque manifiestan necesitar trabajar; de ellas, 75,596 señalan no hacerlo por falta de escolaridad, documentación o experiencia. Adicionalmente, 16,804 jóvenes reportan no encontrar empleo en su especialidad, oficio o profesión (24) , lo que evidencia una desalineación entre la formación previa y las oportunidades laborales, así como la necesidad de procesos de recapacitación y actualización. Una situación similar se observa entre jóvenes con bachillerato concluido que trabajan sin asistir a la educación superior: en 2024, se registraron 2.59 millones de jóvenes de 18 a 22 años en esta condición (25) (ver cuadro 5). Este escenario revela un amplio potencial de población que podría beneficiarse de programas flexibles que faciliten combinar estudio y trabajo sin interrumpir su trayectoria educativa. Cuadro 5. Jóvenes de 18 a 22 años ocupados, con bachillerato concluido o estudios superiores truncos, que no asisten a la
ES, por entidad federativa, 2024
Entidad Federativa
Total
Entidad Federativa
Total
Total 2,590,350
Morelos 44,006
Aguascalientes 33,203
Nayarit 22,683
Baja California 83,421
Nuevo León 131,511
Baja California Sur 24,787
Oaxaca 71,547
Campeche 12,026
Puebla 145,065
Coahuila 63,027
Querétaro 47,457
Colima 11,743
Quintana Roo 49,906
Chiapas 106,308
San Luis Potosí 70,136
Chihuahua 81,499
Sinaloa 45,280
Ciudad de México 129,652
Sonora 54,574
Durango 39,192
Tabasco 54,852
Guanajuato 121,417
Tamaulipas 64,480
Guerrero 57,900
Tlaxcala 30,302
Hidalgo 84,954
Veracruz 163,956
Jalisco 168,263
Yucatán 48,989
México 424,156
Zacatecas 26,668
Michoacán de Ocampo 77,390
Fuente: Estimaciones de la SES con base en: INEGI, Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2024 (ENIGH 2024). Aprovechar plenamente las oportunidades del aprendizaje digital requiere fortalecer la infraestructura tecnológica de las IES, impulsar la formación continua del personal docente y ampliar los puntos de acceso disponibles para el estudiantado. En este contexto, la política nacional de educación superior abierta y para toda la vida permitirá ampliar las oportunidades de formación continua, innovadora, flexible y pertinente para toda la población, favoreciendo trayectorias educativas más dinámicas y contribuyendo a la construcción de ciudadanías mejor preparadas para un entorno en permanente transformación. Promover una política de financiamiento sostenible y eficiente que optimice el uso de los recursos aprobados para garantizar el cumplimiento del derecho humano a la educación superior, y contribuya a fortalecer las capacidades científicas, tecnológicas e innovadoras del país. Financiamiento público de la educación superior En cuanto al financiamiento de las IES públicas, resulta prioritario avanzar hacia un modelo basado en la corresponsabilidad con las entidades federativas, orientado a la adopción gradual de esquemas de aportaciones paritarias, tal como lo establece la LGES. Actualmente, las contribuciones estatales presentan marcadas asimetrías: en algunas entidades apenas se cubre el 13 % del subsidio ordinario de sus universidades públicas estatales, mientras que en otras la participación alcanza el 50 % (26) . Los datos reportados en los formatos 911 muestran contrastes significativos en la corresponsabilidad financiera entre entidades federativas. En 2023, estados como Morelos, Querétaro, Nuevo León y Sonora concentraron una elevada proporción de instituciones que reciben un subsidio estatal igual o superior al 50 %. En contraste, entidades como Durango, Colima y Coahuila registraron proporciones sustancialmente menores, evidenciando una menor participación estatal en el sostenimiento de sus instituciones (27) (ver gráfica 7). Estas variaciones no se relacionan de manera directa con la capacidad financiera de los estados, el tamaño de su matrícula ni con indicadores de desempeño institucional. Gráfica 7. Porcentaje de IES públicas (estatales) con subsidio estatal de 50 % o más por entidad federativa, 2023
Fuente: Estimaciones SES con base en: SEP, DGPPyEE, Estadística 911 de tipo educativo superior, ciclo escolar 2023-2024, referido al ejercicio fiscal 2023. Resulta fundamental consolidar la sostenibilidad financiera de las IES públicas, fortalecer los sistemas de pensiones y jubilaciones en las universidades estatales, y perfeccionar los mecanismos de asignación presupuestal mediante criterios objetivos, reglas claras e indicadores replicables, alineados con los objetivos de cada programa. Esto permitirá establecer un modelo de financiamiento justo, corresponsable, eficiente y sostenible, que respalde la expansión, equidad y calidad del sistema de educación superior en todo el país. Visión de Largo Plazo El PRONES 2026-2030 parte de un principio irrenunciable: toda persona, sin importar su origen, condición social, identidad cultural, territorio o trayectoria de vida, tiene derecho pleno y efectivo a una educación superior integral, pertinente y transformadora. El principio orienta una visión en la que el SNES está consolidado como un pilar estratégico del nuevo modelo de desarrollo nacional, comprometido con la justicia social y territorial, la innovación con sentido humanista y la soberanía del conocimiento. Hacia 2030: consolidar un sistema articulado, inclusivo y con compromiso social Para 2030, se proyecta un sistema de educación superior más articulado, igualitario, equitativo y resiliente, capaz de garantizar una expansión sostenible de la cobertura, la mejora continua y el fortalecimiento de la pertinencia formativa, científica y tecnológica. El SNES habrá consolidado sus mecanismos de planeación y gobernanza colegiada mediante el fortalecimiento de instancias como el CONACES y su articulación con las COEPES, logrando una capacidad efectiva para coordinar la acción pública en todos los niveles de gobierno, subsistemas y territorios. Asimismo, el SEAES se habrá consolidado como un mecanismo clave para la evaluación del SNES, de la política educativa y articulador de los procesos de evaluación y acreditación de las IES, lo que será fundamental para impulsar la mejora continua y garantizar una educación superior integral y pertinente. También se habrá avanzado en la consolidación del ECOES que promueva una colaboración interinstitucional más sólida y efectiva. Para ello, las IES operarán con modelos académicos interdisciplinarios, flexibles y centrados en el aprendizaje, que permitan la portabilidad de créditos, las salidas laterales y el reconocimiento de saberes y habilidades, mediante programas orientados a responder de manera pertinente a los desafíos sociales, culturales, productivos y ambientales de sus comunidades. La matrícula se habrá ampliado de manera significativa, alcanzando una tasa de cobertura en educación superior de 55 %, lo que permitirá reducir las brechas históricas entre regiones. Las IES estarán más integradas a los territorios, colaborando activamente con gobiernos locales, sectores productivos, organizaciones sociales y comunidades. Ofrecerán formación profesional contextualizada, incorporarán prácticas en entornos reales y desarrollarán proyectos de innovación social y tecnológica orientados a la solución de problemas públicos concretos. El sistema educativo nacional contará con modelos de financiamiento más equitativos, objetivos y sostenibles, que reconozcan las necesidades específicas de cada institución y de sus comunidades académicas, fomenten un desarrollo institucional equilibrado y optimicen la eficiencia en el uso de los recursos. Asimismo, se habrá avanzado en la dignificación y profesionalización del personal académico, con un incremento en el número del profesorado de tiempo completo y el reconocimiento del docente por asignatura como un profesional que imparte algunas clases de forma complementaria a su ejercicio laboral principal. Todo ello, acompañado de condiciones laborales más estables y mejores oportunidades de desarrollo profesional. La oferta educativa se habrá ampliado y diversificado mediante opciones de acceso al conocimiento más flexibles, a través de modalidades no escolarizadas, mixtas, duales e híbridas, que aprovechen el potencial de las tecnologías digitales y fortalezcan la vinculación con los sectores público y productivo. La educación a lo largo de la vida, la conectividad con sentido social y el desarrollo de habilidades digitales serán pilares de una educación superior más accesible, inclusiva y adaptable a la diversidad de trayectorias del estudiantado. Hacia 2045: una educación superior como bien común para una sociedad del conocimiento justa, democrática y sostenible En los próximos veinte años, la educación superior en México se habrá consolidado como un sistema robusto, diverso, inclusivo, integral y reconocido por su capacidad transformadora. Será entendida como un bien común, orientada al bienestar colectivo, la sostenibilidad de la vida y el fortalecimiento del pacto social. El SNES ofrecerá trayectorias educativas continuas, flexibles y personalizadas, integrando aprendizajes formales, no formales e informales, y reconociendo saberes previos, permitiendo que las personas ingresen, reingresen o continúen su formación a lo largo de la vida. Las IES se consolidarán como centros de innovación social, científica, tecnológica y cultural, comprometidos con el desarrollo regional, la soberanía tecnológica, la transición energética y la justicia ambiental. La investigación combinará ciencia básica y aplicada, orientada a resolver problemas públicos en colaboración con distintos sectores. Los tres subsistemas de educación superior - universitario, tecnológico y normal - estarán plenamente articulados, con movilidad académica fluida y un ecosistema digital nacional que facilite la producción y circulación de contenidos multilingües y abiertos. La gobernanza del sistema será democrática y corresponsable, con participación de estudiantes, docentes, autoridades y comunidades. La planeación educativa será estratégica y de largo plazo, con políticas de Estado, evaluación integral y enfoque en derechos, equidad y justicia social. Para 2045, la educación superior será un motor de transformación nacional, promoviendo un país justo, democrático, plural y soberano, donde el derecho al conocimiento sea universal y la educación superior contribuya a reducir desigualdades, enriquecer la vida colectiva y proyectar a México como una nación que aprende, innova y garantiza la dignidad de todas las personas. 6. Instituciones de educación superior abiertas y para toda la vida: hacia un nuevo modelo de educación superior
mexicano
México se encuentra ante una oportunidad histórica para redefinir su educación superior como un bien común que transforma vidas, territorios y futuros. Una educación que no se encierra en los muros del aula ni se limita a una etapa de la vida, sino que acompaña a las personas a lo largo del tiempo, reconoce saberes diversos y dignifica cada historia. El PRONES 2026-2030 impulsa un nuevo modelo de IES mexicanas: abiertas, inclusivas, flexibles y centradas en el aprendizaje a lo largo de la vida. Un modelo que no se define por la edad de quienes ingresan, sino por su vocación de permanencia en la vida de las personas. Que no mide su éxito únicamente por la titulación o la empleabilidad, sino por su capacidad de generar sentido, pertenencia y bienestar en cada estudiante. Que no excluye a quienes aprenden en otros espacios, tiempos o formas, sino que reconoce cada trayecto, cada conocimiento y cada contexto como parte legítima del saber. En este nuevo paradigma, las IES reafirman su presencia cuando colocan a las personas, su bienestar y su éxito educativo en el centro de la política pública. Cuando se integran activamente a la vida comunitaria, dialogan con las necesidades del entorno, y abrazan la diversidad cultural y territorial. Cuando acompañan no solo la formación profesional, sino también el desarrollo humano y colectivo. La educación superior no puede ser una ruta única ni cerrada. No debe ser privilegio de unos cuantos ni una exigencia que excluye. Una sociedad que solo reconoce el saber acreditado olvida que el conocimiento también se construye en el taller, en el campo, en el hogar y en la comunidad. Es indispensable avanzar hacia una sociedad que reconozca todos los saberes, valore la experiencia, celebre la diversidad de aprendizajes y dignifique cada oficio, cada práctica y cada aporte. En este horizonte, la función social de las IES cobra renovada centralidad. Formar para el trabajo no es solo capacitar para un empleo, sino dignificar el sentido del trabajo humano, acompañar vocaciones, despertar talentos y abrir nuevas posibilidades. El trabajo que da sentido, que construye identidad y aporta al bien común debe ser una meta legítima de la educación. Las IES deben ser espacios donde se cultiven preguntas, se enciendan vocaciones y acompañen sueños. Donde florezca una ciudadanía crítica, comprometida con la justicia social, la igualdad de género, la sostenibilidad ambiental, la cultura de paz y la transformación del entorno. Más allá de la competencia y la acumulación, el conocimiento debe orientarse al bien común y a la construcción de una sociedad equitativa, sostenible y compasiva. Este esfuerzo requiere de la participación de todas y todos. Por ello, esta estrategia es también una invitación abierta a las IES públicas y particulares, a los gobiernos estatales y municipales, al sector productivo y social, a los colectivos ciudadanos y actores comunitarios. Es momento de reimaginar y consolidar un SNES inclusivo, innovador y comprometido con el desarrollo nacional, donde la educación superior sea motor de transformación, garantía de dignidad y espacio para formar personas capaces de convivir y transformar el mundo. El PRONES 2026-2030 es una invitación a mirar el futuro sin miedo, a construirlo en comunidad y a hacerlo desde la educación superior. Porque el arte más importante de nuestro tiempo es el arte de vivir juntas y juntos. Y para ello, no hay herramienta más poderosa que IES genuinamente abiertas y para toda la vida. 7. Objetivos
Derivado del análisis y diagnóstico de la educación superior en el país, se establecen los siguientes objetivos de política educativa a implementar por el Gobierno de México en el periodo 2026-2030, de acuerdo con el PND 2025-2030 y las disposiciones normativas de la LGES. Objetivos del Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030
1. - Ampliar el acceso y la conclusión de los estudios de tipo superior, bajo principios de inclusión y equidad, con enfoque de justicia social y territorial. 2. - Consolidar un Sistema Nacional de Educación Superior articulado, eficiente e innovador, sustentado en una gobernanza democrática orientada a la mejora continua, el reconocimiento de saberes y el desarrollo regional y nacional. 3.- Garantizar una educación superior integral que atienda el bienestar y éxito estudiantil, fortalezca la labor docente e impulse la sostenibilidad, la justicia social, la cultura de paz y el deporte en la comunidad universitaria. 4.- Establecer procesos articulados para la generación y aplicación del conocimiento, investigación científica, humanidades, innovación y desarrollo tecnológico en las instituciones de educación superior para contribuir a la solución de problemáticas locales y nacionales con impacto social. 5. Impulsar una política nacional de educación superior abierta y para toda la vida, que fortalezca las oportunidades de formación continua, innovadora, flexible y pertinente para la población. 6. Promover una política de financiamiento sostenible y eficiente que optimice el uso de los recursos aprobados para garantizar el cumplimiento del derecho humano a la educación superior, y contribuya a fortalecer las capacidades científicas, tecnológicas e innovadoras del país. 7.1 Relevancia del objetivo 1: Ampliar el acceso y la conclusión de los estudios de tipo superior, bajo principios de inclusión y equidad, con enfoque de justicia social y territorial. La educación superior es un eje estratégico para el bienestar con justicia y la transformación del país; su obligatoriedad constitucional reconoce el derecho de todas las personas a acceder, permanecer y concluir este nivel formativo. No obstante, persisten barreras estructurales que restringen este derecho, especialmente entre los sectores históricamente excluidos y en regiones con mayores rezagos, lo que hace indispensable un enfoque de inclusión y equidad, con justicia social, territorial e intercultural. La permanencia también representa un reto crítico: la tasa nacional de abandono en el primer año de programas profesionales escolarizados ronda el 30 %, con disparidades que van del 19 % en entidades como Morelos y Sonora a más del 50 % en otras, como Baja California. Las causas son multifactoriales - dificultades económicas, insuficiente oferta cercana, falta de apoyos académicos y psicoemocionales, barreras lingüísticas y modelos educativos rígidos - y afectan de forma desproporcionada a estudiantes de contextos vulnerables. Frente a este panorama, un objetivo prioritario es ampliar la cobertura y elevar la tasa de conclusión de estudios superiores mediante estrategias territoriales de expansión, modalidades no escolarizadas, mixtas y duales, y mecanismos integrales de acompañamiento, becas, sistemas de alerta temprana, tutorías y formación intercultural. Aprovechar la red de IES públicas, la educación a distancia y los programas de inclusión permitirá construir un sistema donde ninguna persona vea limitada su formación por su origen, lengua, edad o condición social, consolidando así un modelo de desarrollo más justo, democrático y sostenible. 7.2 Relevancia del objetivo 2: Consolidar un Sistema Nacional de Educación Superior articulado, eficiente e innovador, sustentado en una gobernanza democrática orientada a la mejora continua, el reconocimiento de saberes y el desarrollo regional y nacional. La consolidación del SNES es estratégica para fortalecer la cohesión territorial, la articulación institucional y la eficiencia operativa, en consonancia con los principios de justicia social, sostenibilidad y bienestar colectivo que guían el proyecto de nación. En el ciclo escolar 2024 - 2025, México contó con 4,533 IES distribuidas en 7,363 planteles y con el apoyo de 469,811 docentes, lo que refleja una estructura amplia pero aún fragmentada. Aunque las instituciones públicas concentran el 61.9 % de la matrícula nacional, la diversidad de subsistemas y modalidades evidencia la necesidad de mayor integración para evitar duplicidades, optimizar recursos y ampliar el impacto social de las IES. La LGES ofrece una base normativa sólida para avanzar hacia un sistema integrado, con mecanismos de planeación, evaluación y coordinación que vinculen a las IES con los tres órdenes de gobierno, así como con los sectores social y productivo. En este marco, el CONACES y las COEPES constituyen plataformas clave para afianzar una gobernanza democrática, corresponsable y territorialmente situada. La cooperación académica, la movilidad interinstitucional, la evaluación y acreditación institucional y la portabilidad de créditos son vías estratégicas para fortalecer la articulación del sistema de educación superior. Estos mecanismos no solo permiten mejorar la eficiencia terminal, y reducir los costos sociales del abandono, sino que, integrados en un sistema articulado, tienen un impacto directo en la reducción de desigualdades estructurales. Favorecen trayectorias educativas más flexibles, acompañamientos oportunos y procesos de reconocimiento de saberes que benefician a toda la población. La articulación del SNES permite que estas acciones se implementen de manera coordinada entre instituciones, subsistemas y territorios, fortaleciendo la gobernanza democrática y participativa, y asegurando que la planeación educativa responda a las necesidades y vocaciones regionales. Integrar los subsistemas bajo estos principios permitirá ampliar el impacto social de las IES al promover una formación más pertinente, equitativa y orientada al desarrollo sostenible del país. Consolidar un SNES articulado, eficiente e innovador significa, en última instancia, garantizar que los más de 5.5 millones de estudiantes de educación superior, que se encuentran ahora dentro del sistema más todos aquellos y aquellas que se sumen, accedan a un sistema cohesionado que responda mejor a sus trayectorias, fortalezca la movilidad académica y contribuya directamente al bienestar de la población. El Estado debe avanzar en la innovación de la política educativa, en la toma de decisiones basadas en evidencia y en el fortalecimiento de las IES como agentes estratégicos para el bienestar social, la justicia territorial y el desarrollo regional. 7.3 Relevancia del objetivo 3: Garantizar una educación superior integral que atienda el bienestar y éxito estudiantil, fortalezca la labor docente e impulse la sostenibilidad, la justicia social, la cultura de paz y el deporte en la comunidad universitaria. La formación integral del estudiantado es un eje central de la transformación educativa y un compromiso con el derecho a una educación superior pertinente y con sentido social. Ante los complejos desafíos del
El Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030 tiene como objetivo ampliar el acceso y concluir estudios de educación superior bajo principios de inclusión y equidad. Se fundamenta en el artículo 1 de la Constitución y busca crear un sistema educativo más articulado y eficiente. Además, se menciona la importancia de un financiamiento sostenible para garantizar el derecho a la educación superior, lo que implica un compromiso gubernamental a largo plazo con la educación.