El tutor de un pupilo demente no podrá ejercer la curaduría sin interdicción judicial previa, garantizando así un control sobre la administración de bienes. Esto protege al menor de posibles abusos.
ARTíCULO 458 (DEL ART. 2) Art. 458. El tutor del pupilo demente no podrá después ejercer la curaduría sin que preceda interdicción judicial, excepto por el tiempo que fuere necesario para provocar la interdicción. Lo mismo será necesario cuando sobreviene la demencia al menor que está bajo curaduría. NIÑO DEMENTE PUPILO TUTOR CURADURIA INTERDICCION JUDICIAL EJERCER
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Las limitaciones impuestas al tutor son fundamentales para prevenir conflictos de interés y asegurar que la administración de bienes se realice de manera ética y responsable.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo