El testamento es revocable a voluntad del testador, sin que los instituidos adquieran derechos hasta la apertura de la sucesión. La facultad de revocar o modificar es irrenunciable e irrestringible.
- Revocabilidad. El testamento es revocable a voluntad del testador y no confiere a los instituidos derecho alguno hasta la apertura de la sucesión. La facultad de revocar el testamento o modificar sus disposiciones es irrenunciable e irrestringible.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Si no se tiene claro que el testamento puede ser revocado, se corre el riesgo de que se actúe sobre disposiciones que ya no son válidas, afectando la distribución de bienes.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo