La oferta obliga al proponente a cumplir con los términos establecidos, salvo excepciones. Esto incluye plazos de aceptación que deben ser respetados para que el contrato sea válido.
- Fuerza obligatoria de la oferta. La oferta obliga al proponente, a no ser que lo contrario resulte de sus términos, de la naturaleza del negocio o de las circunstancias del caso. La oferta hecha a una persona presente o la formulada por un medio de comunicación instantáneo, sin fijación de plazo, sólo puede ser aceptada inmediatamente. Cuando se hace a una persona que no está presente, sin fijación de plazo para la aceptación, el proponente queda obligado hasta el momento en que puede razonablemente esperarse la recepción de la respuesta, expedida por los medios usuales de comunicación. Los plazos de vigencia de la oferta comienzan a correr desde la fecha de su recepción, excepto que contenga una previsión diferente.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Respetar los plazos de la oferta es crucial para evitar que se considere caducada. No hacerlo puede resultar en la pérdida de oportunidades comerciales.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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