La amenaza de ejercer un derecho y el temor reverencial no anulan el acto. Esto delimita las situaciones en las que se puede alegar intimidación.
Supuestos de no intimidación La amenaza del ejercicio regular de un derecho y el simple temor reverencial no anulan el acto. Ver jurisprudencia aquí .
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Conocer estos límites ayuda a evitar reclamaciones infundadas que pueden ser desestimadas en juicio.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo