El matrimonio puede celebrarse por apoderado, pero requiere la presencia del contrayente. La revocación del poder puede anular el matrimonio.
Matrimonio por apoderado El matrimonio puede contraerse por apoderado especialmente autorizado por escritura pública, con identificación de la persona con quien ha de celebrarse, bajo sanción de nulidad. Es indispensable la presencia de esta última en el acto de celebración. El matrimonio es nulo si el poderdante revoca el poder o deviene incapaz antes de la celebración, aun cuando el apoderado ignore tales hechos. Para que surta efecto la revocatoria debe notificarse al apoderado y al otro contrayente. El poder caduca a los seis meses de otorgado.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Si decides casarte por apoderado, asegúrate de que el poder esté vigente y que el contrayente esté presente. Cualquier error podría resultar en la nulidad del matrimonio.
Anterior
Art. 263. Facultad del jefe de registro
Siguiente
Art. 265. Matrimonio fuera del local municipal
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo