Una entidad satisface una obligación de cumplimiento utilizando recursos internamente para un bien o servicio comprometido (es decir, un activo), o para transferir un bien o servicio comprometido a un comprador o a un tercero beneficiario. Un activo se utiliza internamente o se transfiere cuando (o a medida que) la entidad que lo recibe obtiene el control de ese activo.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo