La NIA 260 trata de las responsabilidades del auditor de comunicarse con los responsables del gobierno de la entidad en una auditoría de estados financieros.
Los objetivos del auditor son: (a) comunicar claramente a los responsables del gobierno de la entidad sus responsabilidades en relación con la auditoría de estados financieros, así como una visión global del alcance y el calendario planificados de la auditoría; (b) obtener de los responsables del gobierno de la entidad información relevante para la auditoría; (c) proporcionar oportunamente a los responsables del gobierno de la entidad observaciones que resulten de la auditoría y que sean significativas y relevantes para su responsabilidad de supervisión del proceso de información financiera; y (d) promover una comunicación efectiva y bidireccional entre el auditor y los responsables del gobierno de la entidad.
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