La NIA 315 trata de las responsabilidades del auditor para identificar y valorar los riesgos de incorrección material en los estados financieros, mediante el conocimiento de la entidad y de su entorno, incluido su control interno.
El objetivo del auditor es identificar y valorar los riesgos de incorrección material, debida a fraude o error, en los estados financieros y en las afirmaciones, mediante el conocimiento de la entidad y de su entorno, incluido su control interno, proporcionando así una base para diseñar e implementar respuestas a los riesgos valorados de incorrección material.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo