Si el auditor prevé comprobar la eficacia operativa de los controles, puede resultar
necesario probar una combinación de controles para confirmar sus expectativas de que
los controles están funcionando eficazmente. El auditor puede tener previsto probar
tanto controles directos como indirectos, incluidos controles generales de TI y, en ese
caso, tener en cuenta el efecto combinado esperado de los controles al valorar el riesgo
de control. En la medida en que el control que vaya a ser probado no trate totalmente el
riesgo inherente valorado, el auditor determinará las implicaciones para el diseño de
procedimientos posteriores de auditoría para reducir el riesgo de auditoría a un nivel
aceptablemente bajo.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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