Durante la realización de la auditoría puede llegar a conocimiento del auditor nueva
información u otra información que difiera significativamente de la información sobre la
que se basó la valoración del riesgo.
Ejemplo:
La valoración del riesgo por la entidad puede estar basada en la suposición de que
ciertos controles están funcionando de manera eficaz. Al realizar las pruebas sobre
dichos controles, el auditor puede obtener evidencia de auditoría de que no
funcionaron de manera eficaz en momentos importantes durante la realización de la
auditoría. Del mismo modo, al aplicar procedimientos sustantivos, el auditor puede
detectar incorrecciones por cantidades superiores o con mayor frecuencia de lo que
corresponde a las valoraciones del riesgo realizadas por el auditor. En tales
circunstancias, puede ocurrir que la valoración del riesgo no refleje adecuadamente
las verdaderas circunstancias de la entidad y los procedimientos posteriores de
auditoría planificados pueden no ser eficaces para detectar incorrecciones materiales.
Los apartados 16 y 17 de la NIA 330 proporcionan orientaciones adicionales para la
evaluación de la eficacia operativa de los controles.
Documentación (Ref: Apartado 38)
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