El gestor es responsable por daños causados por su culpa, evaluándose su diligencia en relación a su actuación. Esto establece un estándar de cuidado que debe ser observado.
- Responsabilidad del gestor por culpa. El gestor es responsable ante el dueño del negocio por el daño que le haya causado por su culpa. Su diligencia se aprecia con referencia concreta a su actuación en los asuntos propios; son pautas a considerar, entre otras, si se trata de una gestión urgente, si procura librar al dueño del negocio de un perjuicio, y si actúa por motivos de amistad o de afección.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Esto implica que si no actúas con el cuidado necesario, podrías ser demandado por el dueño del negocio, lo que puede resultar en pérdidas significativas.
Anterior
Art. 1785. Gestión conducida útilmente
Siguiente
Art. 1787. Responsabilidad del gestor por caso fortuito
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo