El cazador tiene derechos sobre animales salvajes recuperados, mientras persista en su intento de captura. Los derechos se limitan al dueño del inmueble donde se caza.
- Caza. El animal salvaje o el domesticado que recupera su libertad natural, pertenece al cazador cuando lo toma o cae en su trampa. Mientras el cazador no desista de perseguir al animal que hirió tiene derecho a la presa, aunque otro la tome o caiga en su trampa. Pertenece al dueño del inmueble el animal cazado en él sin su autorización expresa o tácita.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Si cazas en propiedades ajenas, asegúrate de tener permiso del dueño. La falta de autorización puede llevar a reclamaciones legales.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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