La fuerza irresistible y las amenazas que generan temor de un mal grave causan la nulidad del acto. La evaluación de la amenaza depende de la situación del amenazado y las circunstancias del caso.
- Fuerza e intimidación. La fuerza irresistible y las amenazas que generan el temor de sufrir un mal grave e inminente que no se puedan contrarrestar o evitar en la persona o bienes de la parte o de un tercero, causan la nulidad del acto. La relevancia de las amenazas debe ser juzgada teniendo en cuenta la situación del amenazado y las demás circunstancias del caso.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Si un acto se celebra bajo coerción, este puede ser declarado nulo, lo que puede afectar la validez de contratos y acuerdos, generando riesgos legales significativos.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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