Tanto deudores como acreedores deben actuar con cuidado y conforme a la buena fe. Este principio es clave para mantener relaciones contractuales justas.
- Buena fe. Deudor y acreedor deben obrar con cuidado, previsión y según las exigencias de la buena fe.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Incumplir con el principio de buena fe puede resultar en litigios y daños a la reputacion, afectando la confianza en las relaciones comerciales.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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