La violencia o intimidación, incluso de terceros, pueden anular un acto jurídico. Esto protege a las partes de situaciones coercitivas en la celebración de contratos.
Anulabilidad por violencia o intimidación La violencia o la intimidación son causas de anulación del acto jurídico, aunque hayan sido empleadas por un tercero que no intervenga en él. Ver jurisprudencia aquí .
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Si se demuestra que hubo coerción, el acto puede ser anulado, lo que puede afectar la validez de contratos y acuerdos previos.
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