La buena fe del poseedor se mantiene mientras existan circunstancias que le permitan creer en la legitimidad de su posesión, o hasta que sea citado en juicio. Este artículo establece un límite temporal a la buena fe.
Duración de la buena fe La buena fe dura mientras las circunstancias permitan al poseedor creer que posee legítimamente o, en todo caso, hasta que sea citado en juicio, si la demanda resulta fundada. Ver jurisprudencia aquí .
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Es importante estar atento a las circunstancias que pueden afectar tu buena fe, ya que una citación judicial puede cambiar tu situación legal y tus derechos sobre el bien.
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