Cada condómino puede enajenar su parte indivisa sin el asentimiento de los demás. Esto permite flexibilidad en la administración de bienes comunes.
- Facultades con relación a la parte indivisa. Cada condómino puede enajenar y gravar la cosa en la medida de su parte indivisa sin el asentimiento de los restantes condóminos. Los acreedores pueden embargarla y ejecutarla sin esperar el resultado de la partición, que les es inoponible. La renuncia del condómino a su parte acrece a los otros condóminos.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
La posibilidad de enajenar su parte sin consentimiento puede ser una oportunidad para liquidar activos, pero también puede generar tensiones si no se comunica adecuadamente.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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