La evidencia de auditoría es necesaria para fundamentar la opinión y el informe de
auditoría. Es de naturaleza acumulativa y se obtiene principalmente de la aplicación de
procedimientos de auditoría en el transcurso de la auditoría. No obstante, también puede
incluir información obtenida de otras fuentes, tales como auditorías anteriores (siempre
y cuando el auditor haya evaluado si esa información sigue siendo relevante y fiable como
evidencia de auditoría para la auditoría actual ) o a través de información obtenida por la
firma de auditoría en la aceptación o continuidad de la relación con el cliente o encargo.
Además, los registros contables de la entidad y otras fuentes internas de la entidad son
fuentes importantes de evidencia de auditoría. La información que se utiliza como
evidencia de auditoría puede haberse preparado utilizando el trabajo de un experto de la
dirección u obtenerse de una fuente de información externa. La evidencia de auditoría
comprende tanto la información que sustenta y corrobora las afirmaciones de la
dirección, como cualquier información que contradiga dichas afirmaciones. Además, en
algunos casos, la ausencia de información (por ejemplo, la negativa de la dirección a
proporcionar una manifestación que se le haya solicitado) se utiliza por el auditor y, en
consecuencia, constituye también evidencia de auditoría.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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