La mayor parte del trabajo del auditor al formarse una opinión consiste en la obtención y
evaluación de evidencia de auditoría. Los procedimientos de auditoría para obtener
evidencia de auditoría pueden incluir la inspección, la observación, la confirmación, el
recálculo, la reejecución y procedimientos analíticos, a menudo combinados entre sí,
además de la indagación. Aunque la indagación puede proporcionar evidencia de
auditoría importante, e incluso puede proporcionar evidencia de una incorrección,
normalmente no proporciona, por sí sola, evidencia de auditoría suficiente sobre la
ausencia de una incorrección material en las afirmaciones, ni sobre la eficacia operativa
de los controles.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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