Operará de pleno derecho la caducidad de la primera instancia cualquiera que sea el
estado del juicio, desde el primer auto que se dicte en el mismo, hasta antes de que concluya la
audiencia de juicio, si transcurridos cuarenta días hábiles contados a partir de la notificación de la última
determinación judicial no hubiere promoción que tienda a impulsar el procedimiento de cualquiera de las
partes. Los actos o promociones de mero trámite que no impliquen ordenación o impulso del
procedimiento, no se considerarán como actividad de las partes ni impedirán que la caducidad se
alcance.
Los efectos y formas de su declaración se sujetarán a las siguientes normas:
I.La caducidad de la instancia es de orden público, irrenunciable y no puede ser materia de
convenio entre las partes. La autoridad jurisdiccional la declarará de oficio o a petición de
cualquiera de las partes, cuando concurran las circunstancias a que se refiere el presente
artículo;
II.La caducidad extingue el procedimiento, pero no la acción; en consecuencia, se puede iniciar
un nuevo juicio, sin perjuicio de lo dispuesto en la fracción V de este artículo;
III.La caducidad de la primera instancia convierte en ineficaces las actuaciones del juicio y las
cosas deben volver al estado que tenían antes de la presentación de la demanda y se
levantarán los embargos preventivos, dejando sin efectos las medidas provisionales o
cautelares. Se exceptúan de la ineficacia referida, las resoluciones firmes sobre competencia,
litispendencia, conexidad, personalidad y capacidad de las partes litigantes, que regirán en el
juicio ulterior si se promoviere. Las pruebas rendidas en el procedimiento extinguido por
caducidad, podrán ser invocadas en el nuevo si se promoviere, siempre que se ofrezcan y
precisen en la forma legal;
IV.La caducidad de la segunda instancia se da si en el lapso de treinta días hábiles contados a
partir de la notificación de la última determinación judicial, ninguna de las partes hubiere
promovido impulsando el procedimiento y su efecto será dejar firme lo actuado ante la
autoridad jurisdiccional;
V.La caducidad de los incidentes se causa por el transcurso de quince días hábiles contados a
partir de la notificación de la última determinación judicial sin promoción alguna de las partes;
la declaración respectiva sólo afectará a las actuaciones del incidente, sin abarcar las de la
instancia principal;
VI.Para los efectos de la interrupción de la prescripción por demanda o cualquier género de
interpelación judicial notificada a la persona poseedora o deudora en su caso, se equipará a
la desestimación de la demanda la declaración de caducidad del procedimiento;
VII.No tiene lugar la declaración de caducidad:
VIII.a)
En los juicios universales de concursos y sucesiones, pero sí en los juicios con ellos
relacionados que se tramiten independientemente, que de aquéllos surjan o por ellos se
motive;
b)En las actuaciones de jurisdicción voluntaria o procedimientos no contenciosos;
c)En los juicios de alimentos, y
d)Cuando sea en perjuicio de niñas, niños y adolescentes;
El término de la caducidad sólo se interrumpirá por promociones de las partes o por actos de
las mismas realizados ante autoridad judicial diversa, siempre que tengan relación inmediata
y directa con la instancia;
IX.La suspensión del procedimiento produce la interrupción del término de la caducidad. La
suspensión del procedimiento tiene lugar:
a)Cuando por fuerza mayor la autoridad jurisdiccional o las partes no puedan actuar;
b)En los casos en que es necesario esperar la resolución de una cuestión previa o conexa
por la misma autoridad jurisdiccional o por otras autoridades;
c)Cuando la autoridad jurisdiccional tenga conocimiento de que las partes están
participando en un procedimiento alternativo de solución de conflictos, conforme a la Ley
de la materia, y
d)En los demás casos previstos por la Ley.
X.Contra la declaración de caducidad de la primera instancia procede el recurso de apelación
en ambos efectos. Si la declaratoria se hace en segunda instancia, procede el recurso de
reposición. Contra la negativa a la declaración de caducidad no procede recurso alguno, y
XI.Las costas serán a cargo de la parte actora; pero serán compensables con las que corran a
cargo de la parte demandada en aquellos en que opusiere reconvención, compensación,
nulidad y en general las excepciones que tienden a variar la situación jurídica que privaba
entre las partes antes de la presentación de la demanda.
Título Segundo
De la Etapa Postulatoria
Capítulo I
De la Demanda
Sección Primera
Requisitos de la Demanda